
Descripción
La procesionaria del pino (Thaumatopoea pityocampa), es una polilla o mariposa nocturna autóctona en Cataluña, conocida como uno de los insectos más devastadores en la defoliación de pinos, particularmente en zonas mediterráneas. Tiene un ciclo vital complejo, y por eso, ahora que llega la primavera, solemos acordarnos de ella al ver las procesiones de orugas bajando de los árboles.
Las orugas salen de los huevos en otoño y se empiezan a alimentar de forma masiva de las hojas de los pinos. Cuando llega el invierno, empezamos a ver que parecen unas bolsas hechas de telarañas blancas arriba de los pinos. Dentro de estas bolsas se refugian las orugas para poder sobrevivir el frío del invierno, que es el momento más peligroso por el ciclo del insecto.
En la primavera, una vez las frías temperaturas invernales se empiezan a fundir, las orugas salen de su refugio y empiezan a bajar de las copas de los árboles. Es entonces cuando empezamos a ver las impresionantes procesiones que le dan el nombre de procesionaria a la especie.
Las orugas, una tras otra, bajan en búsqueda de un lugar donde enterrarse en grupos, donde formarán los capullos y entrarán en dormición hasta que las condiciones sean óptimas para poder salir de nuevo, pero ahora si, como mariposas.
¡Si todo va bien, las mariposas saldrán en verano y vivirán una media de un día! Tienen poco tiempo, pero lo dedican a subir volando a las copas de los pinos, fecundar y poner los huevos.
Al ser un insecto que afecta tanto zonas determinadas del Parque como también personas y animales de compañía, el Consorcio establece cada año una serie de medidas en el marco de la gestión del medio natural del Parque.

La procesionaria no es una especie invasora
Al contrario de lo que mucha gente piensa, la procesionaria no es una plaga invasora que se extiende por el bosque, sino que su presencia en los pinares forma parte de la red trófica de estos ecosistemas. La procesionaria es un insecto autóctono de Cataluña, y de hecho varios animales del Parque, como murciélagos, abubillas, mallerengues e incluso otros insectos, se alimentan de ella en diferentes moradas de su ciclo vital.
A pesar de esto, el aumento de las temperaturas fruto del cambio climático favorece mucho el ciclo de este pequeño animal, de forma que año tras año vemos cómo sus poblaciones aumentan su intensidad y rango de distribución.
Si la afectación intensa en los pinares se mantiene de forma continuada a lo largo de los años, las procesionarias pueden acabar provocando que los pinos no se puedan recuperar de la pérdida masiva de hojas que experimentan, y sean mucho más susceptibles a otros peligros como sequías y patógenos.
Gestión en el Parque para controlar la procesionaria del pino
Estudios y seguimiento
Desde el año 1991 el servicio de Medio Natural y Territorio hace un control anual de este lepidóptero. El nivel de afectación a los pinos se determina a partir del número de bolsas que se observan. Los pinos pueden sufrir graves defoliaciones y también pueden provocar fuertes reacciones alérgicas a algunas personas y animales de compañía.
Si bien el objetivo del seguimiento es valorar el grado de afectación e incidencia que tiene este insecto sobre los pinares, estos estudios también permiten determinar la evolución que tiene en el Parque en una serie larga y continuada de años. Actualmente, se dispone de datos de más de 30 años seguidos, que permiten analizar su evolución e incidencia.
El periodo de seguimiento de la población de este insecto se inicia en los alrededores del mes de julio y se prolonga hasta el mes de septiembre. Este control se hace mediante el seguimiento semanal de unas cajas trampa instaladas en los pinos, que contienen feromonas. Las feromonas son compuestos químicos naturales que atraen a los machos cuando se encuentran en fase de mariposa. A partir del número de individuos capturados, se extrapolan los datos y se hace una estimación de su evolución para valorar el tratamiento a hacer. La captura de individuos se focaliza en puntos de mayor afluencia de personas y animales de compañía, como por ejemplo el paseo de las Aigües, la carretera Alta de Roquetes, Sant Pere Mártir, etc.

Tratamiento y campaña de control
A partir de la información obtenida el año en curso, y tomando en consideración datos anteriores, se elabora el tratamiento fitosanitario más adecuado. El tratamiento también se concentra en puntos de mayor incidencia y riesgo para las personas, es decir, principalmente en las áreas más frecuentadas del Parque, para minimizar posibles afectaciones a personas y como medida de prevención en casos de alergia.
A pesar de que tengamos sobre todo una imagen negativa, la procesionaria del pino es una pieza clave para el ecosistema. Una gran cantidad de parásitos y depredadores se alimentan de sus huevos, larvas, crisálides y adultos; así, forma parte de la dieta de pájaros, mamíferos e insectos, incluso de hongos. En su fase de oruga, es uno de los alimentos más deseados por la abubilla (Upupa epops), que tiene servido el alimento de manera fácil y en hilera.
Con relación al tratamiento, el Consorcio determina el calendario del tratamiento en otoño, momento en que el insecto se encuentra en la fase de oruga, a partir del desarrollo de las larvas, que está condicionado por factores como la temperatura y las condiciones meteorológicas.
El tratamiento se realiza principalmente a los pinares de la vertiente barcelonesa (S-SE) y de la vertiente oeste de la sierra, a la zona del Llobregat, además de algunos otros lugares concretos como áreas de ocio y miradores del Parque. El tratamiento solo se hace a los bordes de los caminos frecuentados donde se ha detectado un mayor número de individuos adultos (mariposas) con el objetivo de evitar las alergias que provocan a personas y a animales de compañía.
El tratamiento se hace sobre el terreno mediante un tractor o un vehículo pick-up equipado con cañón atomizador que fumiga un producto insecticida, bien biológico (con la bacteria Bacillus thuringiensi

¿Cómo podemos saber cuándo y dónde se ejecuta la actuación?
Antes de la actuación, el Consorcio informa a través de la página web del inicio del tratamiento, la localización y la duración, teniendo en cuenta que las fechas pueden variar en función de las condiciones meteorológicas que se vayan sucediendo a lo largo del periodo previsto del tratamiento.
Así mismo, informa previamente a las personas residentes en la zona, donde se hará el tratamiento. También está en contacto con entidades que representan personas que sufren determinadas alergias para poderlas avisar con tiempo.

Seguimientos y estudios
Fuentes de información y documentación:




